l Poder Judicial vive un momento muy importante en nuestro Continente.
En vários de nuestros países se llevan a cabo extraordinarios esfuerzos por restarles fuerza, independencia y autonomia a los jueces y al sistema judicial como un todo.
 

    Uno puede suponer que el achicamento del Poder Judicial es una característica intrínseca del mundo moderno y globalizado. Pero la verdad es todo lo contrario. Las relaciones cada dia más complejas están a exigir más Justicia y jueces má preparados.
    La otra cara de la misma moneda es que la globalización presupone, también, la formación de grandes conglomerados económicos, fuertes lo suficiente para desafiar Estados y gobernantes - y en muchos casos encontrando aliados, infelizmente. Notadamente entre los poderes ejecutivos, que de manos con el capital internacional financiador de campañas electorales y partidos políticos, buscam ganar más espacio por sobre el Poder Judicial.
    Por ello nuestra unión se muestra cada vez más importante bajo la Federación Latinoamericana de Magistrados (FLAM). Así es que tendremos fuerza para pararles el carro a los que intentan reducir naciones a simples mercados.
    De nuestra parte, tratamos de construir naciones. Y una nación se construye con democracia y instituciones fuertes. Nuestro sueño es hacer con que la Justicia sea un servicio reconocido como algo esencial en la vida de cada habitante de nuestro continente. Que la independencia del Poder Judicial sea permanente, real y efectiva.
    Para lograrlo hay que tener muy claro que cada juez es sumamente importante en este proceso. Porque hace diferencia.
    Bajo esta consigna, desde Brasil les saludamos a todos los jueces de Latinoamérica, seguros de que nuestra unión ayuda al pueblo Latinoamericano.